Desde peritos a detectives
Cada vez es más complicado defraudar a una aseguradora. Al menos así lo entiende el presidente del Colegio de Mediadores de Seguros, José Cano, que afirma que tanto las compañías, como los peritos disponen año tras año de más medios para averiguar cómo se ha producido un siniestro.
«Las compañías han tomado medidas, los peritos están cada vez más cualificados y disponen de más medios técnicos y los talleres de reparación de vehículos también son mucho más profesionales y ya no se prestan a manipulaciones», asegura Cano en referencia al sector del automóvil. Aunque, añade, que también en el sector del hogar y de los comercios, los gabinetes de las compañías están cada vez más preparados.

A esto se suma que los mediadores, -en Albacete hay más de un centenar colegiados-, también «controlamos mucho el tema de los siniestros, las fechas, cuándo se pusieron los partes» por lo que «cada vez es más difícil que haya un fraude, aunque claro está, 'haberlos hailos'».

Las comprobaciones de los peritos son tan exhaustivas que, según el presidente del Colegio de Mediadores de Albacete, en ocasiones llegan a sospechar que hay un fraude cuando no es así, «cuando hay un accidente de automóvil y los daños son muy aparatosos, a veces, los peritos piensan que se están exagerando los daños, nosotros acabamos de tener un caso de un choque que fue en caravana y, al final, se comprobó que los daños del vehículo sí que se habían producido en ese siniestro».

La investigación puede llegar a ser tan profunda que hay compañías aseguradoras que no dudan en contratar detectives privados para que hagan sus averiguaciones. No obstante, José María Olazabal, de Icea, asegura que estos casos no son muy frecuentes.
13/12/2005 laverdad.es     

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